Usted es un mentiroso profesional (y por eso no tiene los resultados que quiere)

Dígame la verdad: ¿Cuántas veces se ha prometido a sí mismo que “mañana empieza” y ha vuelto a fallar?

Seguramente usted es una persona impecable con los demás. Si su jefe le pide un informe a las 8:00 a.m., usted lo entrega. Si un cliente lo cita, usted llega cinco minutos antes. Si su familia lo necesita, ahí está. Cumplirle a otros es fácil; lo difícil —y donde se decide quién gana y quién pierde en la vida— es cumplirse a uno mismo cuando nadie más está mirando.

El problema no es que usted "postergue". El problema es que usted es un mentiroso profesional. Se ha vuelto un experto en redactar contratos con su futuro y romperlos antes de que se acabe el día.

El contrato que usted rompe a diario

El contrato más importante de su vida no es con su empresa, ni con sus clientes. Es el que tiene con su propia palabra.

En mi carrera como deportista, yo no llegué a ser el hispano más exitoso en la historia del downhill por tener mejores piernas que los demás. Llegué ahí porque eliminé la negociación. Sabía que si me decía a mí mismo que iba a entrenar con lluvia, con barro o con dolor, lo iba a hacer. No porque fuera un "sacrificio", sino por identidad. Sabía quién quería ser y sabía que ese tipo no se podía decir mentiras pues al yo no presentarme a cumplirme algo, alguien más si lo estaba haciendo.

En el descenso de montaña, la duda es impacto. Si yo voy bajando a 60 km/h y me digo que voy a tomar la línea de la derecha, pero a mitad del camino empiezo a dudar, me quiebro el culo. Negociar con uno mismo en el momento de la ejecución es el camino más rápido a que las cosas no terminan bien. En su vida pasa lo mismo: cada vez que usted negocia su disciplina, se está debilitando un poco más por dentro.

Los tres sistemas que usted deja que se saboteen

Dentro de usted hay tres voces, y si no las controla con certeza, lo van a acabar:

  • El Sistema Emocional: Su cerebro primitivo. Solo quiere placer, comida y cama. Es el que le dice: “Duerma media hora más”, “Hoy no grabe ese video”, “Comamos esto total hoy fue un día duro”. Es caprichoso.
  • El Sistema Racional: El que sabe qué hay que hacer, pero es lento y se cansa rápido. Es el que recuerda el propósito, pero suele perder las discusiones contra la comodidad.
  • El Sistema de Valor: El más importante. El que decide qué merece recompensa. Este sistema no premia lo placentero; premia lo significativo. Es el que construye su autoconfianza y su autoestima.

Si usted deja que el sistema emocional gane todas las mañanas la discusión con la alarma, usted está entrenando a su cerebro para que no confíe en su palabra. Usted está perdiendo su autoridad personal.

Deje de vivir en el “más o menos”

Damas y caballeros, lo peligroso no es estar mal. Si usted está mal, toca fondo y sube. Lo peligroso es acostumbrarse a vivir “más o menos”: más o menos en forma, más o menos avanzando, más o menos cumpliendo. Ese “más o menos” es su peor enemigo porque no le exige cambiar, solo lo mantiene anestesiado.

Usted no obtiene lo que se merece. Usted obtiene lo que es capaz de sostener sin romperse.

  • El que tiene integridad, entrena cuando no quiere.
  • El que tiene integridad, decide desde la calma, no desde el miedo.
  • El que tiene integridad, se vuelve libre porque su palabra es ley.

Recupere el valor de su palabra

Si usted ya se cansó de verse al espejo y saber que se está mintiendo, si ya se cansó de ver cómo su potencial se queda parqueado mientras aplaude a desconocidos en las redes sociales, entonces tiene que dejar de buscar "motivación" y empezar a buscar sistemas.

Lo invito a un reto de 8 días. No es un curso de gestión de tiempo. Es un sistema para que usted deje de negociar con su mente y empiece a recolectar evidencia de que, cuando usted dice algo, lo cumple. 

Haga el trabajo duro y aburrido que su "yo" del futuro le está suplicando que haga. 

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1 comentario

Acepto el reto

RODRIGO QUIJANO

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