Dígame la verdad: ¿Cuántas veces ha frenado un proyecto o una decisión porque "todavía no lo ve claro"?
Muchos creen que para avanzar en la vida necesitan tener el mapa completo, el presupuesto cerrado y la garantía de que no se van a caer si se paran de la cama.
Les voy a decir una de las cosas más importantes que aprendí bajando montañas a 60 km/h: Si usted espera a ver la meta para soltar el freno, nunca va a bajar la montaña. El camino no se muestra antes de empezar; se muestra mientras usted lo recorre.
En el Downhill como en la vida, la pista se revela metro a metro. Yo nunca vi el final del camino desde la rampa de salida. Lo único que veía eran los siguientes dos metros o la siguiente curva pues, básicamente si no superaba eso, no tenía ni como pensar en llegar a la meta.
La claridad no es un requisito para empezar; la claridad es el premio por haber empezado.
El exceso de análisis es un freno de mano
Se que todos sufrimos de una necesidad de "entenderlo todo" pues sin esa información sentimos que actuar no es prudencia. Pero según la situación o contexto, muchas veces esa necesidad es miedo disfrazado de inteligencia. Usted está frenado por un exceso de control. Quiere garantías. Quiere un seguro de vida que le diga que no se va a caer antes de dar la primera pedalada.
La resistencia aparece cuando usted busca garantías. Su mente, que solo quiere mantenerlo a salvo y cómodo, le susurra que "espere un poco más", que "necesita más información". Es una trampa.
El camino no se muestra para que usted se anime; el camino se construye bajo sus pies mientras usted avanza.
La disciplina es el único GPS que no falla
El 80% de lo que hoy lo tiene estancado se resuelve con tracción física. Se resuelve dándose una orden y cumpliéndola "a pesar de":
- A pesar de que no sabe qué hay después de la siguiente curva.
- A pesar de que la incertidumbre le aprieta el estómago.
- A pesar de que el plan no es perfecto.
Usted no necesita un mapa de 10 kilómetros; usted necesita la disciplina de ganar los próximos dos metros. La confianza no llega por visualizar el éxito; llega por acumular evidencia de que, incluso en la oscuridad, usted es capaz de mantener el rumbo.
La claridad no es algo que se encuentra, es algo que se transita y construye.
Deje de buscar el final del camino y empiece a mirar los próximos dos metros.
Si usted quiere dejar de ser un experto en planear y convertirse en un profesional de la ejecución, debería estar en mi lista. Dos veces por semana envío lecciones crudas sobre cómo recuperar el mando y dejar de negociar con el miedo.
Aquí solo hablamos de los que se atreven a soltar el freno.