El miedo: el villano de una historia mal contada

El miedo no es una debilidad; es el mecanismo de supervivencia más sofisticado que existe. El problema no es sentirlo, el error es dejar que él tome las decisiones por uno.

Esta emoción aparece justo en la frontera entre lo que usted domina y lo que todavía no conoce. Es ahí donde ocurren los saltos de vida más grandes, pero también donde la mayoría retrocede. Su cerebro odia la incomodidad y su primer instinto siempre será frenar.

Ahí está la trampa: Cada vez que usted frena para evitar el miedo, el miedo gana terreno.

La memoria del miedo: su cerebro registra todo 

Cuando usted huye de una situación difícil, su cerebro guarda esa "huida" como referencia. La próxima vez, le dará play a esa memoria para convencerlo de no actuar.

Pero cuando usted actúa a pesar del miedo, el registro cambia. Su cerebro aprende que usted tiene el mando. 

El miedo deja de ser un muro para convertirse en un sensor que le dice:

  • Si le da miedo, es porque le importa.
  • Si le importa, vale la pena hacerlo.
  • Si vale la pena, el miedo no es un enemigo: es una guía.

Tafí del Valle: El interruptor apagado 

En el Downhill profesional me jugué la vida muchas veces. ¿Me daba miedo? Todo el tiempo, el miedo venía incluido con la profesión. 

Ojo a esta historia: En 2013 llegué a Tafí del Valle, en Tucumán, Argentina. Venía de ganar en Valparaíso Cerro Abajo, acababa de recibir mi casco de Red Bull, había firmado con Giant y defendía el título Panamericano que había ganado el año anterior.

Ese día en la mañana en prácticas bajé limpio, sin errores; lo cual me dio confianza. En la tarde con la siguiente bajada, me equivoqué y me caí, ahí se me apagó la película. Tuve una contusión cerebral que me dejó en automático más de 6 horas y quede con un par de dedos rotos.

A las 2 de la mañana me dieron el alta. Unas horas después era la competencia.

Cualquier persona "lógica" se habría quedado en la cama. Yo me pegué los dedos con cinta, me puse el uniforme y me tiré por el mismo escalón que me había partido la madre el día anterior. 

Quedé tercero, pero el podio fue lo de menos. Lo importante fue no dejar que la memoria de la caída tomara el mando de mi carrera.

Aquí les cuento con más detalles https://www.youtube.com/watch?v=FZ2QPQH07s0&t=287s 

El miedo está mal calibrado 

El miedo nos mantiene a salvo, sí. Pero está mal calibrado. Hoy confundimos la incomodidad de una alarma, de una conversación difícil o de un entrenamiento exigente con una amenaza real.  

Usted no tiene porque obedecer siempre a su miedo. Tampoco pensar en el imposible de eliminarlo. 

Usted tiene que aprender a setearlo. A usarlo a su favor.

¿Qué puede hacer hoy para transitar el miedo?

  1. Cambie pensamientos por datos: No solo sienta, mida.
  2. Elija lo importante sobre lo cómodo: La comodidad es el refugio del miedo.
  3. Ejecute: La acción es un gran antídoto,
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