¿Cansancio extremo? La verdad incómoda detrás de su falta de acción

"Estoy muy cansado". Es la frase más repetida del mundo moderno. Es la excusa perfecta porque está socialmente aceptada. Nadie le va a cuestionar que no se levante a entrenar si usted dice que no durmió bien o que tuvo un día pesado. Nadie le va a cuestionar el no iniciar el proyecto del que tanto lleva hablando, si usted dice que no tiene tiempo y que se siente cansado, pues suena razonable, suena humano.

Después de competir 12 años en la élite del ciclismo de montaña, donde se conoce de verdad el cansancio extremo, he entendido que muchas veces el cansancio no está en los músculos, sino en el cerebro. Y es por eso que los expertos insisten tanto en no solo entrenar el cuerpo, sino también la mente y, eso también es difícil hacerlo.

Para entrenar el cuerpo existen miles de métodos al alcance de casi todos. Pero para entrenar la mente… ¿quién nos guía? Ese proceso lleva tiempo y se construye a lo largo de la vida, a partir de experiencias, aprendizajes, del entorno y de cómo reorganizamos nuestras ideas y creencias para adaptarnos.

La mente es muchas veces la que pone los límites físicos y por eso su entrenamiento no es un complemento: es un reto continuo y necesario.

La trampa biológica del "Ahorro de Energía"

El cuerpo humano es una máquina diseñada para sobrevivir, no para destacarse en situaciones incómodas. Cuando usted siente ese "cansancio extremo" antes de empezar, lo que realmente está pasando es que una parte muy importante del cerebro está priorizando el placer.

Para su instinto, quedarse sentado o acostado es seguro; esforzarse es un riesgo innecesario. El problema no es que le falte energía; es que su mente ha aprendido a apagar la intención de pasar a la acción. La realidad es que moverse es precisamente lo que le va a dar la energía que usted dice no tener pues es haciendo que las cosas cambian.

Usted no es vago, perdió autoconfianza

Cada vez que usted dice "mañana arranco" y no lo hace, su cerebro anota una derrota sin consecuencia alguna. Y así, con el tiempo y sin darse cuenta, usted mismo ha estado entrenado su mente para no creer en su propia palabra y confiar en su capacidad de cumplirse. Y en los hábitos es que se construye la identidad.

Tanto cuando competía a nivel profesional en Downhill y hoy en día que práctico múltiples deportes como aficionado, si me llego a quedar esperando el "no sentirme cansado", nunca me subiría a mi bicicleta, me pondría mis zapatillas para correr o cumpliría con mis proyectos profesionales. 

Siempre he trabajado en la capacidad de cumplir mi palabra y no tener excusas para intentar las cosas. Ahí está la diferencia entre quien avanza y quien se queda quieto.

Pasos prácticos para romper el ciclo mental

La energía no es algo que se tiene, es algo que se genera. El cuerpo no produce energía que no planea usar. Si usted quiere dejar de sentirse agotado, la solución no es más descanso, es más capacidad de acción y de cumplirse a usted mismo lo que se propone. Entonces: 

  1. Deje de negociar: La orden no se discute.

  2. Recupere la confianza en sí mismo: Empiece por lo básico.

  3. Entrene la mente, no solo el cuerpo: establezca metas pequeñas y alcanzables para que obtenga pequeños logros y así gane confianza en usted mismo.

Ese es el proceso que lo convierte en alguien que se respeta y se cumple. Así que a darle todos los días a esa meta que tiene, empiece paso a paso y vaya reconstruyendo su confianza. 

Regresar al blog

Deja un comentario